Mercado laboral
Reforma del subsidio por desempleo: qué cambia y para quién
El Gobierno modificó las condiciones de acceso en 2024. Analizamos el impacto real sobre los datos de la Seguridad Social.
En enero de 2024 entró en vigor la reforma del subsidio por desempleo, la prestación asistencial que protege a quienes agotan la prestación contributiva o no han cotizado lo suficiente para acceder a ella. La reforma amplió el colectivo beneficiario —se eliminó el límite de edad de 45 años para acceder al subsidio especial para mayores— y aumentó la cuantía base del subsidio desde el 80% al 95% del IPREM. Según los datos de la Seguridad Social publicados en marzo de 2024, el número de beneficiarios del subsidio creció un 12,3% en el primer trimestre respecto al mismo período del año anterior. Ese incremento no refleja únicamente un empeoramiento del mercado laboral: refleja también que más personas cumplen ahora los requisitos formales para acceder a la prestación. La distinción importa porque los titulares que leen «crece el número de parados que cobran el subsidio» pueden inducir a error si no se aclara que parte del aumento es consecuencia directa de la reforma, no de una destrucción de empleo. En paralelo, la reforma introdujo un nuevo requisito de disponibilidad activa para el empleo, que obliga a los beneficiarios a participar en itinerarios de inserción. Los primeros datos de seguimiento del SEPE muestran tasas de participación por encima del 70% en los itinerarios presenciales, aunque el colectivo de mayores de 55 años presenta dificultades de reincorporación que los datos aún no reflejan del todo. Este es el tipo de matiz que el análisis de datos permite detectar antes de que aparezca en los titulares.
